Oswaldo Vera es de esas personas que pueden dedicar horas, días o años, trabajando en entender cómo funcionan las cosas…

Si el Internet es un océano y el emprendimiento una isla; desde el año 2000 hasta el 2020, he alternado entre naufragar y refugiarme en mi zona de curiosidad y experimentación.

De mis silenciosos viajes por el Marketing, la Informática y las Comunicaciones; tengo una serie de perlas y otros tesoros que quiero compartir contigo. Llámalos secretos, llámalos técnicas, simplemente son conocimientos clave para descifrar y aprovechar el potencial que Internet tiene para tu negocio o tu desarrollo personal.

Oswaldo Vera

¿Quieres una historia acerca de mi?

Había una vez un niño que quería ser arquitecto, a los 18 años vendía productos de ferretería, licores, víveres y finalmente suscripciones a revistas. La atracción por la informática, el miedo a perder el tiempo estudiando psicología y la necesidad de plata, fueron trenzando un camino que combinó tecnología y ventas. Mediante cursos técnicos y auto-formación llegué a sentirme a gusto dando clases de ofimática y estudiando Marketing.

Aprendizaje 1: Nuestra visión limita nuestras acciones

En 1998 conocí Internet; amor a primera vista. En el 99 inicié con un harén de 14 computadoras (humildemente), en un centro de cómputo a mi cargo, en la zona centro-norte de Quito, junto a mi gran amigo Diego Lastra, quien ya no está con nosotros (en Ecuador porque se fue a vivir a México). Con Diego parimos la primera idea de servicios relacionados con Internet «Megalink»; implementación de hardware, software y técnicas de servicio al cliente, en otras palabras «nos entregaban el dinero y les montábamos un ciber café». El experimento no maduró; la gente que tenía la plata solo quería pagar por las máquinas, conectarlas a Internet y alquilarlas para navegación y llamadas internacionales. En 2 años los negocios de los «ciber cafés» fueron aplastados por los servicios de cabinas telefónicas; el 90% de las ganancias llegaban de las llamadas y nunca se dieron cuenta. Diego y yo nos encaminamos a los servicios relacionados con capacitación y sitios Web, luego Diego se fue a especializar en seguridad informática en México. Queda entonces Oswaldo Vera, solo en la proa de su barco, bueno balsa… ok, una tablita que empujaba pataleando.

Aprendizaje 2: Elige a tus clientes

En el año 2000 me hallaba preparando Black Box Ecuador, un intento de ensalada de Marketing tradicional con Informática, para ofrecer platos nutritivos a gerentes de empresas privadas. Seguramente estaba muy adelantado a mi tiempo, o a mi país, o estaba hablando con la gente que no era, porque muchos clientes veían los sitios Web como objetos exóticos e inútiles, o me decían «ya tenemos www@hotmail».

En esta selva virgen, llena de empresas que algunas no estrenaban ni un email, empecé a alfabetizar a empresarios y construí los primeros sitios Web. En este punto conté con la colaboración de César Sandoval, buen amigo también, realizando la carpintería HTML y Flash. Durante los siguientes años trabajé creando sitios Web y contenidos multimedia; experimentando permanentemente.

En 2009 pasamos de ser albañiles Web a pensar en «negocios online», pensando en la experiencia del usuario, la imagen corporativa y los modelos de negocio. Se incorporaron al equipo Claudio Muñiz, gran amigo y excelente diseñador gráfico y Juan David Palacios, programador.

Los siguientes avances fueron el posicionamiento en buscadores, la combinación de estrategias online con marketing tradicional (conocido como Blended Marketing en esos años); y en la parte de construcción de sitios pasamos a utilizar sistemas CMS hasta quedarnos con Joomla desde 2007 a 2014.

Aprendizaje 3: Enfoca tus esfuerzos o perderás el tiempo

A finales de 2014 di el paso inevitable a WordPress que actualmente es la herramienta más utilizada para crear portales. En esta etapa 2014-2015 presenté Black Box Ecuador como Agencia de Marketing Digital (otra vez porque le había quitado el «Digital»); ahora corriendo entre docenas de competidores con propuestas similares. Mi elemento diferenciador: visión global de Marketing Digital; mientras la tendencias se centran en las redes sociales, no perdemos de vista que el principal protagonista de tu historia es tu cliente, en función de tu propuesta de valor.

Bueno, OK… pero ¿Para qué es bueno Oswaldo Vera?

Me gusta contar historias y después de 20 años entendí que es el aporte que puedo hacer al mundo. Hay muchos protagonistas, expertos, casos de éxito y modelos a seguir; mi trabajo es extraer lo más útil de esas experiencias y compartirlo contigo, de la manera más amigable y sencilla.

De vez en cuando Oswaldo Vera pasa por Linkedin, Twitter o Facebook.

¡Gracias!

¡Muchas gracias por tu interés en mi blog! Te invito a revisar las ideas que periódicamente pongo a tu disposición.

¡Recuérdame tomándote un café y naveguemos juntos en el nuevo océano de posibilidades digitales!

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