Oswaldo Vera

Hablemos de Marketing Digital

Receta del fracaso

Cómo irte a la mierda en 3 sencillos pasos, receta del fracaso

¿Cómo irte a la mierda en 3 sencillos pasos, receta del fracaso? Bueno, me he pasado pensando en la tremenda cantidad de artículos que te dan recetas rápidas y fáciles para triunfar; y pensé… qué tal una receta para el fracaso? así que me puse a la obra:

Este “top” de consejos te llevará con total seguridad al fracaso. Si sigues mis indicaciones y no fracasas, avísame y revisamos qué hiciste mal. 😉

Receta del fracaso

1. No planifiques

Si no planficas el éxito, el fracaso está listo.

Señales de que has dado este primer paso

  • Ten en cuenta que la planificación es una pérdida de tiempo.
  • Si planeas, no sigas tus propios planes.
  • La clave es no saber si estás cerca o lejos de tu meta.

Así es; qué pereza ponerse a organizar el día, hacer un plan para un mes o un año, sentirse apretado en una agenda con tareas que cumplir… es una pesada carga que no vamos a levantar.

2. No escuches a nadie

¡No le van a enseñar a papá, cómo hacer niños!

¿Te ha sucedido que te agobian las actitudes de otras personas? Parece que todos están en tu contra, veamos:

  • Tus clientes dicen que el producto no les gusta. ¡Ellos qué saben, son ignorantes, desconocen las ventajas y bondades que tú sabes perfectamente! ¿Quiéren irse con la competencia? ¡Qué se larguen!
  • Existen empresas con una exitosa trayectoria y muchos resultados, pero tú haces “tu propia historia”. ¡Para qué seguir caminos comprobados, lo hermoso es la aventura!
  • Hay material en Youtube; cursos, talleres, capacitadores, libros, gratis o pagados; empeñados en enseñarte temas “obvios”. ¡Para qué las guías, todo es cuestión de sentido común!
  • Finalmente, hasta el tipo del espejo te propone, de vez en cuando ideas… en algún momento tendrá su oportunidad, pero mañana.

3. ¡No insistas!

Si no funciona a la primera, no sirve.

¿Quién tiene tiempo para esperar resultados? Nadie, y tú lo sabes:

  • Desecha las ideas que suenen interesantes, antes de valorar todas las opciones. Ya se sabe, eso no valía la pena.
  • No planifiqué, ni preparé el terreno; pero que en 3 meses no venga la gente arrodillada a pedir mi producto, ¡eso sí me parece de cuarta!
  • Ya probé 15 días este método de venta, con 3 o 4 personas, no va más, tengo cosas más importantes que hacer, que echarle tiempo a este tren descarrilado.
  • ¡Los grandes empresarios son grandes necios, ya les va mal y no entienden! ¿Edison, 1000 intentos? A la tercera oportunidad que no funciona lo hubiera dejado por la paz.
  • Las soluciones a todos los problemas se resuelven con una receta de 3 pasos, 7 pasos, 11 pasos. ¡Ahí está toda la ciencia! No hay tiempo para perder leyendo libros, asesorándose con agencias, consultores, buscar aliados… si no puedo hacerlo solo, es porque es imposible!

Los japoneses dicen que las empresas son como las personas: a los 5 años son niñas curiosas, a los 16 años son adolecentes emprendedoras, a los 25 son profesionales. ¿Años? Estamos en Occidente, nuestro deseo permanente de acción, no nos da para esperar tanto. ¡Cambia, cambia, cambia!

Receta del fracaso: la moraleja

¿Qué moraleja quieres? Hasta aquí llega mi receta del fracaso. ¡Si con estos pasos no te queda claro, yo no puedo arruinarte la vida, ese trabajo queda para ti!

Para finalizar te dejo una canción motivadora: Qué bonito ser un loser