Sin una vivencia previa no hay venta.

¿Cómo afecta el estado de ánimo la decisión de comprar?

La conducta humana se basa en un axioma básico:

  1. Pensamiento: La información que recibimos, acerca de un producto, genera en nosotros una percepción inicial, una idea, de ese producto.
  2. Sentimiento: Una vez asimilada la información y comparada con las experiencias que poseemos, generan una sensación, favorable o de rechazo; una perspectiva de nosotros mismos con respecto al producto.
  3. Acción: Finalmente la emoción que resulta del proceso, nos dicta lo que vamos a hacer, ya sea comprar un producto, rechazarlo o ignorarlo.

El efecto provocado por un anuncio va a variar en función del ánimo y disposición del receptor: si se encuentra en un momento activo o pasivo, si está en su fase de planificación del día o le toca relajarse.

¿Cómo puedo crear un estado de ánimo?

En teoría, el procedimiento es sencillo:

  1. Visualizar en la imaginación del receptor la satisfacción que produce el producto, incluso antes que lo adquiera. Por ello debemos utilizar los verbos en presente, no es lo mismo “su familia disfrutará…” que decir “su familia disfruta” estamos haciendo que pruebe el producto en ese momento. Es muy conveniente evitar el uso de negaciones. La afirmación y el tiempo presente transmiten convicción y verismo a lo que se ofrece.
  2. Localizar el Momento de Máxima Ilusión, cada producto tiene ese momento mágico en el que se concentra la máxima satisfacción que es capaz de producir en el consumidor. Una vez localizado podemos hacer que trabaje para nosotros.
  3. Realizar preguntas implicativas que son las que mas imágenes producen, porque sacuden la interioridad del cliente.

Datos interesantes acerca del estado de ánimo y la economía

Tendencias según el análisis estadístico de moodpanda.com

Influencia de los principales medios de comunicación, al momento de hacer publicidad